Tengo una amiga que pasa sus tardes de tienda en tienda, todo se lo mide, lo compara, lo prueba y deja a las pobres muchachas desesperadas con TOOODA la ropa en los probadores y después de ir, a no menos de 32 tiendas, finalmente, va contenta con los mejores precios (según ella) y con las gangas de la época.
En la tarde, mientras sus chicos hacen tareas, ella navega en Internet buscando ofertas y ¡¡exclusividades!!… constantemente, hace números, cálculos, y sueña con esto, lo otro… aquello para la casa, esto para los chicos… aquel detalle para sus amigas… esto para su mamá, etc, etc, etc. Yo diría que el 85% de su tiempo, mientras está despierta está pensando en comprar.
El problema viene cuando le toca ¡¡¡pagar!!!!!… y continuamente tiene discusiones con su esposo porque ella no tiene control sobre la tarjeta y menos sobre sus impulsos.
Si la historia se le hace conocida y usted se identifica con mi amiguita, déjeme decirle que usted está enfermo (a).
NO ES BROMA
Sí, es una enfermedad y se llama falta de dominio propio o descontrol. Y es probable que usted también se descontrole con los alimentos, con sus pasiones. Es más, usted no tiene límites y posiblemente cuando era pequeño sus papás le dejaron hacer absolutamente de todo y peor aún le complacieron todos sus berrinches.
La gastadera descontrolada provoca: divorcios, estrés, enredos mentales, enfermedades psicosomáticas, depresión, ira, aburrimiento, falta de concentración en el trabajo, insomnio, males gástricos, nerviosismo y en casos extremos el suicidio.
Al igual que muchas otras enfermedades conductuales ésta también tiene solución. Si sigue estos pasos como una medicina, le aseguro que su vida será más bonita y su billetera dejará de sufrir.
            Paso a Paso
Comprométase con estas recomendaciones, dadas por Crown Financial Ministries:
La gente necesita aprender a manejar la cosa más pequeña que Dios ha puesto bajo su autoridad: su dinero.
1) Establezca la autodisciplina: Antes de ir de compras haga una lista de las cosas que quiere. Ponga un límite de tiempo de cantidad de tiendas. Aférrese a la lista.
2) Apéguese a un límite de dinero: “cada compra debe considerarse teniendo en cuenta el presupuesto establecido. Se debe evitar la compra impulsiva de cualquier artículo que no esté en su lista y menos presupuestado. Especialmente, si no tiene el efectivo para pagarlo de contado.
3) Si tiene problemas con el dinero, mejor aplique “tijereta p tu tarjeta”. Córtelas, devuélvalas. No salga con ellas.
4) Rinda cuentas a alguien: Busque a una persona de confianza que le ayude con el problema. Obviamente, un amigo o familiar de confianza y muy disciplinada con el dinero. Además, que tenga un matrimonio ejemplar y de muchos años. Eso dice cosas muy buenas de esa persona, pues en el mundo de hoy se necesita carácter para sostener una familia.
5) Si tiene deseos de comprar algo espérese una semana más. Y cuando llegue el momento, posponga esa decisión otra semana más. Y así hasta que su impulso desaparezca.
6) Manténgase ocupado en cosas productivas o que le han estar relajado.
7) Ore mucho y ponga su debilidad en manos del Todo Poderoso. Jesús es la gran solución a todos nuestros problemas.

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