Si no cuidas los recursos de la empresa para la que trabajas, si te llevas los lapiceros y las hojas de tu oficina para la casa no esperes tener tu negocio propio.
Dios en Su Palabra establece el principio de mayordomía. Es decir, quien es fiel en lo poco también será fiel en lo mucho. y Quien es  infiel en lo poco, será infiel en lo mucho. Además, El Todo Poderoso agrega que quien es fiel con las riquezas ajenas tendrá las suyas propias.
Este principio lo podemos aplicar, no solo al cuido del dinero, sino de todas las posesiones que tenemos. No esperes prosperidad si tienes las gavetas de tu cuarto desordenadas, si los zapatos están tirados debajo de la cama y sucios; no esperes que Dios mejore tu condición económica si no cambias el cepillo de dientes desde hace un año; si tu coche da asco; si en los  cajones de tu cocina te puedes encontrar desde galletas hasta frutas podridas.
Comienza YA MISMO a ser fiel con las cosas (muchas o pocas) que Dios te ha concedido. La clave está el orden y la limpieza. Si quieres profundizar en el tema, contáctame a demigconsultores@gmail.com y pregunta por nuestros cursos de finanzas personales.

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *