«Federico, con ese ritmo de ventas, no vamos a cubrir, ni siquiera, el 60% de los costos operativos. No entiendo ¿por qué si tenemos un excelente producto y un buen precio, las cosas no se están moviendo?, solía «hostigar» don Diego Mena a su vendedor estrella.

Efectivamente, Federico había ganado, por 6 años consecutivos, premios como el mejor vendedor de la firma de consultoría. Aún así, Mena, siempre  le ponía la barda más alta y más alta. Todos pensamos que llegaría el día en que la esposa de Fede nos llamaría para avisar de que su marido fue internado por un colapso de tanta presión. Este día jamás llegó. A diferencia del resto de vendedores, éste ni siquiera se inmutaba con la presión  y siempre tenía cartas bajo la manga.

He de confesarles que como agente de seguros tengo que aplicar todos los consejos que brindo en este artículo, los cuales no son de mi autoría, sino de lo que aprendí conversando con el personaje principal de la historia.

¿Tienes hambre?

«Dra., me dijo Federico, tengo una pregunta que hacerte: ¿cuando trabaja lo hace por hambre, por pasión, por compromiso o solo porque necesita pagar sus cuentas y llevar el sustento todos los meses?…

Mi respuesta, que mantengo el día de hoy es: disfruto el llevar soluciones financieras a cientos de ejecutivos. Soy feliz sabiendo que estoy aportando para mi sociedad de abundancia.

Para mi sorpresa, mi respuesta no le encantó. Y me llamó la atención: «Dra. su respuesta es muy filantrópica y está bien. Pero, usted no trabaja con el estómago vacío. He ahí la diferencia. El día en que usted abra la refri y vea que no hay ni leche para sus hijos, ese día  no solo mejorará la sociedad, sino también su billetera», agregó Federico.

Pero tener hambre tampoco es suficiente, dijo. Será necesario tener objetivos muy bien definidos y difíciles de alcanzar. «Por ejemplo: la primera vez que me gané el premio de ventas fue porque soñaba con llevar a mis hijos a Disney. Creo que no existe una sola familia en el mundo, que sueñe con ese día. Así que hice mis cálculos, cuánto tenía que vender, para además de pagar, las facturas, ahorrar para ese viaje. Esa fue mi meta de ventas. Y cuando mi ánimo decaía, sacaba alguna imagen de mis hijos y otra de Disney y me levantaba de nuevo. Y un año después no solo ganaba mi premio, sino que empacaba las maletas. Estuvimos tres semanas y disfrutamos hasta el agotamiento», sonrió Federico.

Fede resultó no solo el mejor vendedor de una firma de consultores en arquitectura y diseño, sino que fue contratado por una firma internacional para capacitar en ventas a otros arquitectos.

Es muy extraño pensar que una firma de arquitectos tenga un vendedor. Pero, él se vió en esta necesidad. Salió a vender sus servicios porque, efectivamente, llegó el día en que no había leche para sus hijos.

Aquí mismo puedes descargar la guía, basada en la experiencia de Federico, para aumentar las ventas de tu firma consultora. Aplica a cualquier ramo: abogados, coaches, arquitectos, médicos y firmas de consultoría en general.

Aumentar las ventas de tu firma consultora

 

Y Recuerda: Organízate y Sé Libre!

 

 

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