El niño lloraba de hambre. Mi angustia era espantosa. Mi esposo se había quedado sin trabajo hacía 6 meses y prácticamente, estábamos subsistiendo con el dinero de su liquidación. Abrí el refrigerador y solo había un tarro de leche, dos huevos y una manzana, fue en ese instante cuando me desplomé emocionalmente.

Durante años estuve ahorrando para los estudios de mi hijo. Ese dinerito  me daba mucha tranquilidad e ilusión. Dejé de comprarme ropa, maquillaje, salón, etc. Decidí posponer salidas a tomar café con amigas, compromisos sociales varios, con tal de darle a mi pequeño la mejor universidad. Esa sería mi herencia.

Cuando Juan entró, escuchó la conversación con mi mejor amiga. Mi llanto era tal que no me percaté de su presencia. Fue hasta ese momento, cuando se enteró de mis ahorros. Me obligó a darle toda la plata después de muchas amenazas. Estaba furioso por mi secreto. Tomó esos ahorros, que significaban tanto para mi, para montar un supuesto negocio, que nunca concretó.

Para Juan eso fue una verdadera traición. Así que unos  meses después me pidió el divorcio.

Esa fue la historia de una de las tantas mujeres que llegan a mi consultorio financiero a confesar  sus infidelidades financieras. Es decir, son aquellos guardados, o puchitos de plata que todas tenemos (me incluyo) y que no necesariamente, le contamos al marido.

¿Por qué lo hacemos?

Con mis amigas bromeo sobre el tema, pues de alguna manera, todas tenemos algo guardado y que ocultamos a nuestros esposos. Los hombres más relajados y con mayor confianza en su relación lo saben. Pero se hacen los locos. Es algo que no les atormenta ni les hace dudar de sus esposas.

En el caso del Señor Quirós (mi esposo, lo llamo así para guardar un poquito su privacidad ),  no tiene ningún problema con eso. Es más, siempre termino contándole cuánto tengo y mis planes con ese dinero.

«Es tu plata, no tenés por qué contarme. Podés hacer lo que querás. Confío en tu buen juicio, Dra. Finanzas, sonrie y me bromea constantemente».

Pero,  a los señores más inseguros, de su relación, o de su capacidad de generar ingresos, los afecta muchisisimo. Así que si un matrimonio tambalea, la infidelidad financiera, puede ser el detonante para un divorcio.

Volviendo a por qué lo hacemos, he descubierto, después de asesorar a más de 1.500 ejecutivos, en sus temas financieros, y haciéndome un auto análisis, las siguientes razones:

  1. Seguridad: Las mujeres necesitamos sentirnos seguras. Es decir, que si algo pasa, lo que sea, tenemos un colchoncito para solventar el problema. Recuerdo que desde que comencé a recibir ingresos, a  mis 9 añitos, comencé con esta práctica.
  2. Mamá gallina: Cuando tenemos hijos ese deseo de seguridad y protección es más fuerte. Así que nos vemos en la necesidad de hacer buchacas para ellos. En mi caso, por ejemplo, les tengo una para sus estudios universitarios y otra para darles un lotecito a cada uno.
  3. Independencia: Las mujeres modernas, aun cuando tengamos mil títulos profesionales y los puestos más altos en una corporación, nos gusta sentir independencia financiera. Es más, puede que el esposo nos tenga como una reina (ese es mi caso), pero de igual manera nos encanta sentir que no dependemos de nadie para nuestros gastos, lujos o lo que sea.
  4. Auto estima: Esta razón la he notado mucho en mujeres cuyo padre estuvo ausente o dejó a su mamá tirada. La falta de ahorros afecta mucho la auto estima. Especialmente, cuando han sido maltratadas. Incluso, puede ser que estén bien casadas, y tengan a su lado un compañero de vida extraordinario, si no tienen ese dinerito guardado, se sienten totalmente perdidas, económicamente.
  5. Apoyo secreto: Si esto es muy común. Tengo amigas que apoyan a sus esposos en secreto. Es decir, hacen ahorritos por si ellos llegan a necesitar algún soporte. Tengo una amiguita muy querida, que le pagó la tarjeta, completita, a su esposo, con los ahorros de su vida. Ya se imaginarán la clase de deuda que tenía este hombre. Se lo dio como regalo de cumpleaños.
  6. Miedo al sabotaje: Las mujeres solemos ser muy previsivas y nos gusta empaparnos en el tema del orden financiero. Así que muchas veces, hacemos diferentes estrategias, pero no  las comentamos  para evitar el sabotaje. Es muy normal, que el hombre no de el brazo a toser con respecto a las recomendaciones financieras  de sus  chicas.
  7. Vivir con Hombres soñadores: No hay nada que desestabilice más a una mujer que convivir con un hombre que pasa viviendo de sus sueños y no concreta nada. Eso las obliga a tener diferentes tipos de ahorros para protegerse.
  8. Vivir con Vagos: Hay hombres que son muy buenos amos de casa, cuidan muy bien a sus hijos, hacen el almuerzo y hasta las tareas escolares de los niños, mientras ella se parte el lomo de sol a sol para traer sustento al hogar.  Una cosa es que eso suceda, por un tiempo, pues el señor perdió su trabajo, y le toca asumir ese rol. Y otra cosa es que cuando no hace por dónde buscar un ingreso fijo, convirtiéndose, sigilosamente, en un mantenido.
  9. Tener de compañero a hombre irresponsable e infiel: Creo que esta razón se explica por sí sola.

5 Consejos para evitar la infidelidad

Ya te compartí algunos  secretos de lo que sucede en la mente de una mujer al comentar las infidelidades financieras.

El gran problema de este comportamiento se da cuando el hombre tiene una auto estima muy baja o ha pasado un período muy largo de estrés. Y siente ese secreto como una puñalada. Por el contrario, para los hombres seguros, trabajadores, cuidadores de sus esposas y esforzados, este tema suele ser un motivo de gracia y sorpresa.

Pero, el punto sobre el que quiero que reflexionemos es el siguiente: «Quien es fiel en lo muy poco, también en lo más es fiel». Así que si le estás ocultando esos detalles a tu pareja, podrías ocultarle cosas más fuertes y «toda casa dividida contra sí misma no permanece». Aunque en muchos casos las intenciones son lindas, debemos proteger todas las columnas de un buen matrimonio y la comunicación financiera y sexual son indispensables.

Consejo 1: Analízate. Qué clase de compañero de vida estás siendo para ella?.

Consejo 2: Procura la seguridad de tu esposa. No significa que tenés que comprarle un palacio, pero si darle la seguridad del sustento y la protección para ella y los hijos.

Consejo 3: Se un hombre sumamente trabajador y responsable. Aun cuando no seas millonario o no seas el dueño de la empresa en la cual trabajas, un hombre trabajador trae mucha confianza al corazón de una esposa.

Consejo 4: Se un excelente papá. Cualquier mamá gallina, que vea la mínima inestabilidad para sus pollitos, correrá a armar niditos de plata de plata.

Consejo 5: Ámala y dale la confianza para que te cuente sobre todas sus buchacas. Porque, créeme, siempre las va a tener.

 

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Te espero todos los martes a las 7:00 pm (hora Costa Rica), en mi programa en vivo: Consultas con la Dra. Finanzas, a través de mi canal de you tube: Dra. Finanzas.

 

Y Recuerda: Organízate y Sé Libre!!!

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