Tuve una cita y muy amorosa con mi yo de 5 años. Verás, a esa edad se divorciaron mis papitos. Fue el momento más doloroso de toda mi vida. Ni siquiera mi diagnóstico de cáncer, fue tan desgarrador como la imagen de ver a mi papi salir de la casa. Que gran dolor! y cuando te escribo se me vienen lágrimas.
Eso provocó una serie de conductas y creencias que me convirtieron en la mujer que soy. En las redes solo puedes ver mi faceta linda y exitosa, pero tengo mi lado oscuro y muy oscuro. A mis casi 50 años nunca superé la pérdida de mi núcleo familiar.

Eso me trajo una madrastra, a quien amo con el alma y le digo mamá. Un padrastro que se convirtió en mi gran soporte. Y 4 preciosas hermanitas (bueno ya tienen más de 35 años) con quienes he podido disfrutar, pelear, compartir, llorar y amar. Así que Dios también tenía planeada la pérdida de mi hogar.

Volviendo a mi Date, decidí tomarme un café con la Moniquita de 5 años y contarle cómo está mi vida ahorita. Qué hice muy bien. Que no hice y qué quiero desarrollar.  Ese encuentro fue muy interesante.
Le pedí perdón, lloramos juntas. Nos reímos. Nos abrazamos, nos dijimos te amo. Nos felicitamos y pude verla a los ojos y explicarle que a pesar de todo, es una excelente mamá.  Tiene 3 hijos maravillosos, maduros, felices y sanos.

​En ese encuentro, sucedió  algo que necesito compartirte: «la dejé ir… Es decir, me despedí de ella. Y le dije «no quiero que sigas sufriendo por cosas que ya no tienen remedio. Ya pasaron. Perdona, y perdónate. Pero necesito volar sin las ataduras que me pones. Necesito limpiarte las lágrimas, curarte las heriditas que aún arrastras y decirte: amor, lo vamos a lograr. Puedes irte. Tus caprichos y locuras de niña me están impidiendo madurar y eso me está afectando el crecimiento. Ocupo crecer, le dije. Adiós».

Justo, cuando di mi último adiós y entendí el por qué de ciertos comportamientos, buenos y malos, algo se desató en mi corazón. Un alivio. Una paz. ​Una plenitud inexplicable. Te aclaro que ese encuentro estuvo acompañado de oración y algunas lecturas de citas Bíblicas.

Ahora más que nunca tengo claro mi norte y qué cosas no debo repetir. 

Pero lo más lindo será mi encuentro con mi yo de 70 años. Quiero que esa viejita sexy, jajaja, se sienta muy orgullosa cuando converse con la Moniquita de 47 añitos.

¿Qué tiene que ver esto con las finanzas?…. muchísimo.

No soy psicóloga ni pretendo serlo. Estos comentarios están sustentados en muchos años de estudio del comportamiento financiero, tanto de mis clientes, como de los clientes de mis mentores, maestros y otros colegas.  Siempre recomendaré ir a un profesional en psicología para atender cada caso en particular. 


1) En tu crianza deben haber asuntos que aún no haz resuelto y esos te impiden tomar buenas decisiones financieras. Por ejemplo, en tu familia hubo mucho dinero o no no hubo del todo. Eso te lleva a tomar decisiones erradas.

2) A lo mejor tenés programaciones equivocadas con relación a la plata: Por ejemplo: «No pida eso porque no podemos comprarlo»… «Somos pobres»… «No amor, eso es para los ricos, nosotros no lo somos»… «no podés ir, no hay plata»… «No tenemos dinero». «El dinero es pecado». «El Dinero corrompe a la gente», etc.

3) Papá ausente. A lo mejor en tu familia nunca hubo un papá proveedor y eso te mueve a gastar o endeudarte para darte a tus hijos lo que tu padre no te dio. O tenés una vida financiera, fuera de las posibilidades de tu billetera, con el objetivo de demostrarle a ese papá imaginario, que lo lograste.

4) Ausencia de atención maternal. Muchas veces, la carencia de una adecuada atención de parte de la mamá, lleva a los hombres a querer «comprar» a las mujeres con regalos o cosas materiales. Claro, hablo en casos extremosos. No me refiero a chicos detallistas. Esa falta de atención, en muchas ocasiones, los hace tener malas relaciones con el sexo femenino y suplen esa carencia con posesiones que les llevan directo a la deuda.

5) Papás divorciados y chicos criados con padrastros: Si los padrastros fueron inspiradores y amorosos acá no hay problema. El asunto es cuando fueron abusivos. En muchas ocasiones los niños quieren salir de ese abuso y se convierten en adultos que tratan de llamar la atención con opulencia y despilfarro. Con falta de auto control. Es como una rebeldía oculta detrás de un carro o una casa que definitivamente no pueden pagar.

6) Mucha abundancia o mucha escasez.

7) La historia que te contaste. Cuando tenía entre 12 y 14 años, no preciso. Solìa imaginarme que tenía varios negocios al unísono. Que mi oficina estaba en la cúspide del edificio de la Contraloría (jajaja siempre soñé con ese hermoso edificio). Además, me imaginaba con el pelo de colores. Esa parte si no tengo idea por qué?. Pero hoy puedo darme cuenta como la historia que me conté en ese momento se hizo realidad. Hasta mi pelo. Solo que aún no compro el edificio de la Contraloría. La mente es muy poderosa. Cuál historia te contaste y qué debes re plantear de ese cuento?

Abandonando a tu Yo niño

Llegó la hora de dejar todas las historias, heridas y victorias pasadas. Despedirte de tu Yo niño y abrazar a tu yo viejito con todas las fuerzas. 

Acá te comparto algunos tips:

Tip 1: Agenda una cita con tu Yo pequeño.

Tip 2: Llora, habla. No pasa nada. Todo se vale.

Tip 3: Pide perdón y agradece.

Tip 4: Toma un  cuaderno y reescribe la historia.

Tip 5: Plantéate un reto fácil de cumplir y de corto plazo.

Tip 6: Cuéntate una nueva historia.

Tip 7: Analiza con qué recursos cuentas en este momento. Tiempo, edad, disponibilidad, etc. Te digo esto porque en mi caso, al estar entrando a la otra mitad de la vida. He tenido que hacerme un replanteamiento de mis posibilidades. Por ejemplo: Ya no puedo optar por una beca para estudiar en China. Así que eso no tiene sentido. Pero sí puedo hacer crecer mis negocios. Si puedo estar en la directiva de otros negocios. Si puedo seguir ayudando a ejecutivos a salir de la deuda, etc.

Tip 8: Habla con tu yo de los próximos 20 años y escríbele una carta. 

Si se te ocurren nuevas ideas, por favor, compartímelas acá mismo en los comentarios y comparte este artículo con tu círculo de influencia y así me ayudarás en mi lucha contra la esclavitud financiera.

Y te espero todos los jueves en mi programa en Vivo Consultas con la Dra. Finanzas, a las 7:00 pm hora Costa Rica, por mi canal de you tube.

Y Recuerda: Organízate, Invierte y Sé Libre

2 comentarios
  1. Davd Villalobos
    Davd Villalobos Dice:

    Que lindo publicación, gracias por compartirla ya que sé que es muy personal, pero tienes toda la razón si nos contamos una historia negativa de nosotros mismos y no la cambiamos nunca pues así moriremos. Y no se trata de negar lo que fuimos pero si dejar ir a esa versión de nosotros mismos que no nos deja siguir adelante con nuestras nuevas metas.

    Gracias

    Responder

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