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Imagínese lo que le pasó a don Julio Sandoval. El señor de 50 años pagó casi US$3 mil dólares, de un solo tiro, creyendo que su familia estaría protegida y él podría disponer de algún dinero unos 20 años.
¿Cuál fue su sorpresa?, primero, que la cosa que le vendieron NO era un seguro de vida. Era simplemente un ahorro. Segundo, que esa compañía no tienen ningún respaldo local ni internacional. Incluso, estaba prohibida en otros países. Como decimos los ticos, era marca “patito”. Por lo tanto, no tenemos garantía de que, efectivamente, le devolverán el dinero en algún momento.
Y es que con la plata y la salud no se juega.
Antes de adquirir un seguro de vida o gastos médicos tome los siguientes consejos:
1) Revise que la compañía, efectivamente, tenga el respaldo de las autoridades de seguros de su país. Éstas tienen páginas donde publican información de aquellas empresas que son supervisadas, controladas y reguladas a diario. En el caso de Costa Rica, puede buscarlas en www.sugese.fi.cr
2) Verifique que efectivamente, la compañía esté respaldada por re aseguradoras de prestigio. Es decir, son otras compañías de seguros que se van a hacer cargo de los compromisos con el cliente en caso de que la aseguradora primaria tuviese algún problema de insolvencia económica.
3) En el caso de un seguro de vida, como su nombre lo dice, es aquel que protege la vida del titular. Y si éste fallece, a la familia le dan la indemnización contratada. Para calcularlo haga el siguiente ejercicio:
Primero sume todos los gastos mensuales de su familia. Luego réstele los gastos de quien sería el titular (la persona que podría fallecer). Ese monto multiplíquelo por 12 para determinar sus gastos anuales. Ahora, multiplique ese resultado por 10 ó 12. Eso le dirá cuánto necesita para mantener el mismo nivel de vida durante los próximos 8 años. ¿Por qué no dije diez años o 12?, simplemente, por el incremento en el costo de vida.
A partir de este dato, puede escoger el seguro de vida que mejor le convenga.
4) En cuanto a los gastos médicos tome en cuenta los siguientes aspectos:

  1. a) Tenga un seguro que le cubra enfermedades que uno nunca quiere mencionar como el cáncer. Y que pueda acceder a la mejor medicina, según sus posibilidades económicas.
  2. b) Tenga un seguro que le cubra los mocos, la tos y cualquier caída. Es decir, para cosas pequeñas.
  3. c) Tenga aquel seguro que protegerá su patrimonio. ¿Qué quiero decir con esto?, que si viene una enfermedad seria, usted no termine deshaciéndose de su casa, la finca, sus lotes y hasta su alma para cubrirla.

5) No se atenga a que su empresa le paga un seguro corporativo. Porque ese seguro terminará el día que usted salga por la puerta de esa compañía. Y si para ese momento, usted tiene alguna pre existencia (una enfermedad), es muy probable que ya no sea asegurable. O al menos, la nueva aseguradora no le cubriría nada relacionado con su padecimiento. Mi consejo es: tenga su seguro personal.
6) Los seguros se contratan cuando usted está joven y sano. Después, le saldrá muy, muy caro. Y el riesgo de no ser asegurable aumenta con la edad.
7) Recuerde, los seguros son una protección NO un negocio. Ojalá nunca tenga que usarlos, pero si algo sucede, son los únicos que le acompañarán en los momentos más amargos de su vida.
https://misfinanzasencontrol.com/2017/10/14/preparado-para-una-tragedia/
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“¡Auxilio!, el viernes pasado me pagaron mi salario y apenas estamos jueves y no tengo un cinco partido a la mitad…¿Dónde se me va la plata?, yo no vivo con lujos, hace días que no salimos a comer afuera, tenemos los gastos normales: súper, transporte, comida, escuelas. ¿Dónde está mi dinero?”…

Esa fue la llamada que recibí la semana pasada de un pobre señor, que dicho sea de paso, no gana nada mal.
¿Ese es su caso?… le parece que el dinero tiene una maldición porque así como llega se va? O su billetera tiene un profundo hoyo negro?, no se asuste usted no es de marte, ni se levantó con el pie izquierdo, usted es completamente normal. Eso le pasa a la mayoría de los mortales.
¿Cuál es la clave para que el dinero no se le escape?… la respuesta en sencilla: Planificación familiar o diseñar un plan de gastos y jurar por lo más querido, que se va a ajustar a él, cueste lo que le cueste.
Acá van algunas recomendaciones del porcentaje que deberías gastar en cada rubro. Te advierto que éstos son parámetros de referencia y son aplicables a Estados Unidos, Canadá, Puerto Rico y Costa Rica. Si tus gastos se salen de los valores recomendados, te aconsejo que revises con lupa y tomés las decisiones pertinentes.
Para realizar esos ajustes se requieren varios ingredientes: disciplina, determinación, carácter y poner los ojos en el futuro: ¿cuál será mi situación financiera en unos cinco años si no tomo las medidas necesarias Ya mismo?. Para luego es tarde.
1) El primer rubro que debes apartar, si no sos asalariado, son los impuestos (un 13% de los ingresos).
2) Segundo rubro es la ofrenda o tu ayuda social.
3) Y la tercer partida, importantísima, es el 15% de tus ingresos para la jubilación.
Los tres anteriores son indispensables y vas a vivir con el resto. Y para el resto te podés basar en la siguiente tabla son solo parámetros de referencia:

ViviendaNo más de un 38% de tus ingresos.
ComidaEntre un 15 y un 20% de tus ingresos.
TransporteNo más de un 12%.
RopaEntre un 2 y un 5%. Cuando hay niños puede llegar al 5%.
SegurosEntre un 5% y un 10%.
EducaciónHasta un 20%.
RecreaciónUn 4%
SaludSi tenés seguro de gastos médicos este rubro no debería ser mayor de un 5%.

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Hablamos y hablamos sobre la acumulación de capital y cientos de consejos se publican a diario, sobre las distintas maneras de obtener la tan soñada libertad financiera. Pero ¿cuáles son aquellas raíces que nos llevan a la esclavitud a no ver la luz y pensar que esa libertad económica es sólo para unos cuantos?
Al igual que la gordura o la falta de ejercicio, las razones por las cuales nos endeudamos son conductuales. Tienen que ver con el diseño de nuestro carácter o falta de él.
Aunque suene muy feo  lo que nos lleva a la esclavitud financiera son problemas muy profundos. Lo bueno es que al identificar la raíz, erradicado el mal.
Aquí van algunas raíces, las cuales pueden estarse llevando tu libertad entre las alas:
1) Falta de paciencia: Queremos todo YA. A nuestros padres les costó más de 30 años construir un patrimonio, tener casa propia, un lotecito y su pensión. Pero los bancos nos han hecho creer que nos merecemos las riquezas instantáneamente. Y que todo lo podemos lograr a base de endeudamiento. Eso es una farsa.
2) No estar contento con lo que se tiene HOY: Siempre nos estamos quejando del estado económico en el que estamos y peor aún queremos más y más. Soñamos sin límites y aunque ilusionarnos con un futuro mejor no tiene nada de malo, el problema está en no disfrutar de lo mucho o lo poco que te tenemos en este día.
3) Falta de perdón: Una de las razones por las cuales la gente vive o se mantiene en un hueco financiero es porque no ha perdonado. Es tiempo de hacerlo. Hoy es el día.
4) Los problemas morales: La pornografía, la infidelidad y demás vicios que tienen que ver con asuntos morales son verdaderas anclas que impiden el despegue económico. Si quieres que el dinero se te escurra como agua, busca conductas sexuales inapropiadas y verás como tus propiedades, el dinero y todo tu patrimonio sale volando.
5) Falta de dominio propio: De la misma forma que el mal comer, si le das rienda suelta a todos tus apetitos te vas a engordar si o sí. A nivel financiero es igual, si le das rienda a todos tus antojos, sin medir tus posibilidades, definitivamente, vas a estar endeudado.
6) Conseguir dinero fácil: El deseo de enriquecerse fácil y rápidamente nos hunden en la pobreza y la frustración.
6) Desorden: Cuando hablo del desorden no es únicamente a nivel financiero, revisa las gavetas de tu mesa de noche, de la cocina, ¿Cómo está tu zapatera?… ¿El escritorio de tu oficina?… si tu marido sale a trabajar con tus medias de hacer ejercicio, significa que tenés un serio problema con el orden. Es hora de comenzar a cambiar tus hábitos en esa área y tu billetera también será transformada.

Escríbeme a mi correo electrónico y cuéntame qué hiciste para ordenar tu casa. Y cómo esta lección ha transformado tu vida. Puedes hacerlo a monica@acoyolpartidocoyolcomido.com y déjame una reseña en mi podcast: Consejos Prácticos para Tu Bolsillo. Y por favor, compartí este artículo y mi Podcast  con  con tu círculo de influencia.

 

Libros, historias, documentales, cursos y miles de estrategias están diseñadas para quienes quieren convertirse en millonarios y ojalá de la noche a la mañana.
Pero, realmente te has puesto a pensar ¿qué significa ser millonario? y para ¿qué quieres serlo?… sabías que el 90% de las personas que se ganan la lotería el dinero no les dura más de 3 años y generalmente se les evapora.
El problema de los seres humanos es que pensamos que si somos ricos vamos a ser más felices, más plenos o, al menos, podríamos irnos de viaje por todo el mundo y tener una preciosa manción de tres pisos y cientos de hectáreas. Pero, realmente eso te haría feliz?
Las riquezas sí ayudan
Claro! No voy a satanizar las riquezas económicas. Definitivamente, es más divertido tener dinero que no tenerlo. Tienes acceso a miles de facilidades, beneficios, lujos y otros placeres.
Pero la riqueza en realidad es todo aquello que Dios nos confía: nuestro tiempo, talentos, tesoros.
El polémico libro de la Biblia dice en el libro de Proverbios 10:22 que “La bendición de Jehová es la que enriquece, y No añade tristeza con ella”. Significa que efectivamente, puedes tener muchas posesiones, pero si éstas están añadiendo tristeza sobre tristeza, en realidad no sos millonario. Y tampoco estás siendo bendecido.
El problema está en darle al dinero un lugar incorrecto en nuestra vida. Es necesario que trabajes, que seas diligente e inclusive que tengas aspiraciones. Lo que no es correcto es que te afanes, te enfermes, te endeudes y pierdas a tu familia con tal de conseguir más y más.
El gran problema está en tu actitud frente a las riquezas. En sí éstas no son malas. De hecho, Dios nos las da para que las disfrutemos, el problema está vivir disconforme con lo que tenemos, sea mucho o sea poco.
Esa inconformidad nos lleva enviciarnos, a una gran trampa de exclavitud, el endeudamiento. Y cuando menos te percatas estás ahogado en deudas y haciendo malabares para salir de éstas y caes en otras nuevas.
Entonces, ¿quién es realmente millonario?: aquel que sabe disfrutar de todas las circunstancias económicas de su vida. Que sabe vivir con órden en sus finanzas. Es millonario quien ha aprendido a vivir en en la escacez y en la abundancia, quien sabe disfrutar en lo mucho o en lo poco.
Es millonario quien a pesar de tener solo pan, huevos y café vive feliz, sin quejas, sin estrés, sin endeudamientos insanos. Si quieres aprender a ser millonario, contáctanos y matricúlate en nuestros cursos. demigconsultores@gmail.com.